Más de uno de cada tres adultos en muchos estados de EE. UU. vive con obesidad, lo que afecta la energía diaria, la movilidad y la salud a largo plazo. El exceso de peso aumenta el riesgo de sufrir presión arterial alta, diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, pero incluso una pérdida de peso pequeña y constante puede mejorar estos resultados. (cdc.gov)
La orientación nutricional se ha vuelto más sencilla y práctica en los últimos años. Las recomendaciones nacionales enfatizan la elaboración de comidas basadas en frutas, verduras, proteínas magras, cereales integrales y alternativas lácteas o de soya fortificada. Al mismo tiempo, recomiendan limitar los azúcares añadidos, las grasas saturadas y el sodio. Considere estas pautas como punto de partida y colabore con su profesional de la salud para personalizar un enfoque que se ajuste a sus necesidades y objetivos de salud.
Recuerde que comer bien es sólo una parte del panorama. Los adultos deberían realizar al menos 150 minutos de actividad moderada a la semana, como caminar a paso ligero, además de dos días de entrenamiento para fortalecer los músculos. Los niños y adolescentes necesitan unos 60 minutos de movimiento al día. Incorpora la actividad a tu día de forma realista, ya sean caminatas cortas, entrenamiento en casa, baile o entrenamiento de resistencia. Cada detalle cuenta.
Otros hábitos diarios también marcan la diferencia. Dormir lo suficiente, mantenerse hidratado y planificar comidas equilibradas ayudan a controlar el peso de forma discreta pero significativa. Por el contrario, las dietas de moda pueden ofrecer resultados rápidos, pero a menudo carecen de nutrientes esenciales y suelen ser difíciles de mantener a largo plazo. (cdc.gov)
Muchas personas también se preguntan cómo encajan los medicamentos para bajar de peso en la atención médica moderna. Las opciones de medicamentos recetados aprobados por la FDA pueden ser útiles cuando son médicamente apropiadas y están diseñadas para usarse como parte de un plan integral. Funcionan mejor cuando se combinan con orientación nutricional, actividad física y seguimiento regular. Siempre consulte a su proveedor y acuda solo a farmacias autorizadas. Los medicamentos pueden ser una herramienta, pero no un sustituto, de unos hábitos de vida consistentes. Su equipo de atención médica puede ayudarle a determinar si estas opciones son adecuadas para usted. (cdc.gov)
Controlar un peso saludable no es un proyecto de 30 días. Es una serie de decisiones cotidianas respaldadas por recomendaciones fiables. Las recomendaciones nacionales nos animan a todos a preparar comidas con los cinco grupos de alimentos, limitar los azúcares añadidos y el sodio, y mantenernos activos, porque los cambios pequeños y constantes protegen la salud cardíaca, cerebral y metabólica a largo plazo. – Dra. Vanessa Rojas, Directora Médica Asociada, Care Resource
Pasos prácticos que puedes empezar hoy mismo
1. Construye un plato sencillo.
Utilice la tabla nacional de alimentos como guía y hable con su médico sobre qué porciones y opciones de alimentos funcionan mejor para su salud.
2. Programe el movimiento como si fuera una reunión.
Prueba cinco caminatas de 30 minutos a la semana o divide la actividad en sesiones más cortas de 10 minutos dos veces al día. Añade dos días de entrenamiento de resistencia ligero con bandas elásticas o ejercicios con el propio peso corporal.
3. Intercambia una cosa.
Sustituya una bebida azucarada al día por agua o agua mineral sin azúcar. Añada rodajas de fruta, hierbas o cítricos para darle sabor.
4. Planifique dos comidas “predeterminadas”.
Ten a mano opciones fáciles y nutritivas para los días ajetreados. Algunos ejemplos:
- Pollo asado, arroz integral para microondas y ensalada en bolsa.
- Frijoles, verduras congeladas y tortillas integrales.
5. Mantenga un registro de una semana.
Anota tus comidas, actividad y horas de sueño. Esto te ayudará a detectar pequeños cambios, como variar las meriendas, ajustar la hora de dormir o añadir paseos cortos, que pueden contribuir al progreso a largo plazo.
6. Pregunte sobre medicamentos sólo si es apropiado.
Si tiene curiosidad sobre los tratamientos con receta, hable con su médico sobre los beneficios, los riesgos y el seguimiento. Use únicamente productos aprobados por la FDA y de farmacias autorizadas. (fda.gov)
Recursos de salud para explorar más a fondo
- Datos sobre la obesidad y por qué ayuda el cambio gradual: Datos de los CDC sobre la obesidad en adultos, Medidas de los CDC para perder peso
- Prevalencia en los estados y por qué es importante actuar: Mapas de obesidad en adultos de los CDC
- Orientación sobre actividad física para todas las edades: Actividad física de los CDC: qué puede hacer
- Seguridad y aprobaciones de medicamentos: Aprobación de la FDA para la reducción del riesgo cardiovascular con Wegovy®, La FDA sobre productos GLP1 no aprobados, Actualización de la comunicación de seguridad de la FDA
- Materiales del Mes Nacional de la Nutrición®: Recursos de la Academia de Nutrición y Dietética





